
un abismo en su mirada era la bitácora de los navegantes en su red de estrellas; tras sus ojos, la inmensidad del tiempo detenida en un instante... nacía un nuevo punto cardinal cada vez que él lo intuía... su gobierno, cabal arcano tras el velo de su faz.
a veces se dejaba ver para revelar el abandono de quienes suelen masticar falacias de amor... nunca veneró nada, nunca veneró a nadie... le despojaba al mar su imagen cada día... nunca heredada, pero siempre inmensa.
me dejé caer en su averno, como la lágrima que quema el rostro en su rastro salado y amargo, con mi corazón ungió su piel ajada de sueños olvidados y me posó suavemente en su trono petrificado de poder sin legado.
...entre su mirada y la mía no hubo retorno.
1 comentario:
tefnet: no nos vendamos simulacros, ¡tú ERES enajenada!... por otra parte, como decía el poeta: "¿qué se ama cuando se ama?"... ¿crees que era a él?... aunque claro está, que él siempre es el rey de CUANDO... un abrazo
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